jueves, 28 de enero de 2016

Un impactante video sobre liderazgo


miércoles, 20 de enero de 2016

Andrea Pedraza, el ángel de los niños guajiros

Andrea Carolina Pedraza es su nombre. Y ayudar a la comunidad, especialmente aquella en donde se encuentran las personas más necesitadas, es su verdadera pasión.  Su mirada, propia de una mujer joven, llena de vida y de entusiasmo, revela el interés que siente por los niños, las madres cabeza de familia, los desempleados y todos aquellos ciudadanos que se encuentran en condición de vulnerabilidad.


Cuando terminó sus estudios secundarios quiso cumplir uno de sus sueños como abanderada de la protección de la naturaleza. Por tal razón inició su carrera en el programa de Ingeniería Ambiental, en el que comenzó a cosechar exitosos resultados académicos. Sin embargo, con el paso del tiempo comprendió que su amor por la naturaleza era grande, pero mucho más grande era el amor por la gente.  Ese sentimiento se apoderó de su corazón de mujer caribe y la llevó a tomar una trascendental decisión que la marcaría para siempre: cambiarse de carrera.

Fue así como decidió  sus estudios en Trabajo Social, una profesión más afín con sus sueños y, sobre todo, con las metas que se había propuesto de ayudar a los más necesitados.   También se comprometió mucho más con la Organización “Juan Pablo II”, creada en el año 2010 por su padre Mely Pedraza para implementar  campañas de carácter social.

El año 2015 fue especialmente activo. La joven Andrea tuvo la oportunidad de liderar varias actividades encaminadas a mejorar las condiciones de vida de sus coterráneos.  Por un lado se hizo la   PABLO NOEL,  que fue la entrega de 180 regalos a los niños y niñas de  la comunidad Bocomchon ubicada en Manaure.  

El  26 de diciembre cuando el año se encontraba en su ocaso, se hizo un hermoso programa para beneficiar a los niños recluidos en el Hospital Nuestra Señora de los Remedios recuperándose de la más vergonzosa enfermedad de los guajiros: la desnutrición. Ese día la fiesta fue completa, pues hubo canciones, refrescos, dulces y 23 hermosísimos regalos que le despertaron una incomparable sonrisa a éstos niños, llamados por Dios a ser el presente y el futuro de la tierra guajirindia.

El 2015 fue también el año que le dio la oportunidad de conocer a Keivis Alberto Gómez y Santiago Arredondo El primero es un hermoso niño de Maicao a quien regaló una silla de ruedas para que sus problemas de movilidad no lo limiten en su ilusión de conquistar el mundo.   El segundo es un niño en condición de discapacidad a quien ha apadrinado, como si fuera su segunda mamá, a quien le proporciona ropa, alimentos y preciosos juguetes, es decir, lo más necesario para que comprenda que la vida es bella cuando estamos rodeados de personas bondadosas y desinteresadas.

La escuela  Jayuir ubicada al lado del Conjunto Villa Comfamiliar,  vía  Maicao, también ha sido beneficiaria de su amor por los niños. Allí ha realizado constantemente entrega de útiles escolares, donación de ropa y la celebración de las fechas infantiles más importantes del año.
Andrea espera que Dios le de fuerzas y le abra puertas. Fuerzas para ayudar con apasionada dedicación a los pobres del mundo y puertas abiertas para conseguir más personas interesadas en ayudarla a ayudar.

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lunes, 11 de enero de 2016

Arturo Cuesta,perfil de un maestro de tiempo completo

Ha partido hacia la eternidad el profesor Arturo Cuestas Rodríguez, mi amigo, mi profesor y, posiblemente, la persona a quien más entrevistas le he hecho a lo largo de mi dilatada carrera como periodista.  Nos duele su partida, pero sabemos que él está cumpliendo una cita ineludible con su historia. La comparecencia ante el Padre celestial. 

Mis recuerdos me dicen que "Pecho" llegó a Maicao en

miércoles, 6 de enero de 2016

Mensajes preocupantes de La Guajira

Hernán Baquero Bracho

De acuerdo al estudio realizado por el Banco de la República (Centro de estudios económicos regionales- Cartagena) liderado por su gerente economista Jaime Bonet y que lo expuso en el hotel Waya en el mes de noviembre del año que acaba de pasar ante el escenario de la nueva gobernadora y los nuevos alcaldes que iniciaron sus labores el primero de enero del año en curso, ante una invitación del gobernador de La Guajira y la empresa Carbones del Cerrejón en Albania. En este importante seminario donde brilló por su ausencia la misma gobernadora y 9 alcaldes de los electos que pareciera no interesarle los análisis macroeconómicos del departamento así como sus proyecciones futuras y el panorama fiscal del mismo.

Este estudio que fue el resultado del programa de saneamiento fiscal, que el departamento inicio en año 2006 y va hasta el año 2016, es un documento serio, objetivo e imparcial que busca que a través del análisis económico busca que nos pellizquemos en temas recurrentes que se están convirtiendo en álgidos y que impactaran  de manera negativa el escenario futuro de la economía guajira.
Mensajes que me quedaron y que son preocupantes como estos: El departamento no cumple con las características básicas de la fuente de financiamiento de un departamento promedio del país. Las estampillas son la principal fuente de ingreso de la península. Riesgos fiscales: la universidad de La Guajira y hospitales departamentales. La ejecución del PDA (plan departamental del agua) no ha sido la más idónea y hoy existe importante recursos por ejecutar, 51 millones de los 90 millones de dólares del crédito con el Banco Mundial. Preocupa el mantenimiento y la utilidad futura de las obras finalizadas del PDA porque no hay un esquema claro de operación de la infraestructura.

La operación de la universidad costó 64 mil millones de pesos en el año 2002 cercano al total de ingresos corrientes de ese año que fue de 74 mil millones de pesos. La principal fuente de la universidad son los ingresos por estampillas especialmente la de pro desarrollo fronterizo que para este año fenece este rubro porque cumplió con su ciclo y su tope y los ingresos para el año 2015 fueron de 64 mil millones de pesos por este concepto. Si es así ¿qué viene para la universidad de La Guajira?  Al contrario de las universidades públicas del país donde el 80% de sus gastos los cubren con la ley 30 y el 20% con ingresos corrientes, la universidad de La Guajira lo hace pero al contrario y esto por supuesto genera un riesgo fiscal. De ahí si continuamos así el panorama de la universidad es sombrío a corto plazo.

Con la creación del Sistema General de Regalías, estas disminuyeron de manera ostensible y de ahí la disminución del presupuesto para el año 2016. Otra gran debilidad de este estudio fue la defensa jurídica. Se percibe un problema serio de calidad del gasto: universidad y PDA. La baja ejecución de los fondos del SGR puede estar reflejando problemas en la capacidad de formulación, diseño y ejecución de proyectos: nuevamente mala calidad del gasto. Históricamente La Guajira muestra un bajo recaudo en los ingresos propios. En los proyectos aprobados con regalías lo que es el sector de inclusión social, planeación y viviendas están por debajo de los cinco mil millones de pesos.

Algunos de los proyectos en salud y educación se relacionan con nutrición, son más de 100 mil millones de pesos que van a una mejor nutrición. ¿Cuál nutrición?  ¿Cuántos niños han muerto por desnutrición? Más de 5200 niños y entonces ¿que se ha hecho el dinero? Indudablemente ha ido a parar a unos pocos que se han enriquecido a costa de la muerte de miles de niños indígenas.

Preguntas que quedan para escenarios futuros: ¿Qué impacto tendrá la reducción de regalías previstas por la caída internacional en el precio? ¿Cómo sustituir las estampillas que están a puntos de vencerse? ¿Nuevas estampillas? ¿Cómo se refleja esto en los escenarios fiscales del departamento? Y el gran reto general más recursos propios no condicionados, reducción del ahorro en el FONPET para aumentar otros fondos del FGR y estabilización del fondo departamental de pensiones e incrementar regalías directas en SGR.

¡POR FIN!

 Amylkar D. Acosta M1 

"El multilateralismo puede ser difícil a veces, pero funciona" Desirée García, Comisaria de la UE Uno de los temas más sensibles y espinosos en las negociaciones de acuerdos y tratados comerciales entre los países en desarrollo y los países industrializados ha sido el de los subsidios y subvenciones a la producción y a las exportaciones de productos agrícolas y pecuarios, fundamentales para la seguridad alimentaria, por parte de estos últimos. Estos han venido causando distorsiones en la formación de los precios de los mismos en los mercados internacionales, dando lugar a prácticas tan nocivas como el dumping y la competencia desleal, que hacen de los mercados internacionales un cancha desnivelada en donde a los productores del campo de los países en desarrollo les toca competir en condiciones muy desventajosas. 

Como lo ha sostenido el Secretario General de la OCDE Ángel Gurría, “los subsidios a las exportaciones agrícolas contribuyen a dañar la capacidad y la estabilidad social del medio rural en muchos países en desarrollo”. Los subsidios y ayudas agrícolas han llegado a representar cerca del 50% del ingreso total de los productores agrícolas en los países industrializados, dándose casos tan aberrantes como el del arroz que superan el 80%. Dicho de otra manera, por cada dólar de ingreso de los agricultores US $0.50 corresponden a los subsidios, ayudas y transferencias recibidas de manos del Estado, sin las cuales no serían competitivos en los mercados internacionales. Ello ha dado al traste con la producción agropecuaria en los países en desarrollo; el caso de Colombia es patético, después de importar 700 mil toneladas de alimentos en 1990, el 10% del consumo interno, hoy las importaciones son del orden de las 10´300.000 toneladas, el 27.5% según la SAC y más de 800 mil hectáreas se han dejado de cultivar. 

Y después de representar el 24% del PIB en 1990, el marchitamiento del sector agropecuario lo ha reducido a una participación de sólo el 6.7% y su crecimiento a lo largo de esta última década ha estado por debajo del 50% del crecimiento promedio de la economía2 . Desde la Ronda de Uruguay, que se tomó siete años y medio concluyendo en abril de 1994, pasando por la saboteada y frustrada Cumbre de la Organización Nacional de Comercio (OMC) en Seattle en 1999 hasta llegar a la de Doha en Qatar en 2001 tuvo lugar un pulso entre los países desarrollados, encabezados por EEUU y los países en desarrollo, liderados por Brasil en torno a los subsidios y a los aranceles agropecuarios. Mientras los primeros presionaban por el desmonte de los aranceles y las salvaguardas a las importaciones de productos agropecuarios, los otros les reclamaban la supresión de los subsidios, las ayudas y subvenciones a los mismos. 

La Cumbre de la OMC, que agrupa a 160 países, en Cancún en 2003 terminó en un rotundo fracaso por la tozudez e intransigencia de EEUU y la Unión Europea (UE), obstinándose en mantener los subsidios y subvenciones, enfrentándose a un sólido bloque integrado por 22 países en desarrollo (G-22), del cual hacía parte Colombia pero terminó desertando por presiones por parte de EEUU3 . De esta manera se frustró la Ronda de Doha para el Desarrollo, que propendía por las “reducciones de todas las formas de subvención a las exportaciones, con miras a su remoción progresiva y reducciones sustanciales de las ayudas internas causantes de distorsión del comercio”. 

En Doha los ministros de los países que hacen parte de la OMC habían acordado como principio fundamental de las negociaciones de dicha Ronda el Todo único, que significa que nada está acordado hasta que todo esté acordado y los subsidios se convirtieron en la piedra en el zapato que impidió avanzar hacia un consenso entre las partes. Según las palabras del ex presidente Alvaro Uribe, pronunciadas en Cartagena al instalar las negociaciones del TLC con EEUU, “en nuestro medio la fortaleza del sector agropecuario es la garantía de la destrucción definitiva de las drogas ilícitas”. No obstante, según el Presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC) Rafael Mejía “el sector del campo fue el gran damnificado” en dichas negociaciones, debido a que mientras EEUU se rehusó a aceptar que el desmonte de los subsidios hiciera parte de las mismas Colombia aceptó renunciar a las salvaguardas al sector agropecuario, particularmente al Sistema Andino de Franjas de Precios (SAFP). 

El último intento que se había hecho para salvar la Ronda de Doha fue en Ginebra en julio 2008, mediante una reunión consultiva en la que se dieron cita 35 delegaciones de países industrializados y en desarrollo, después de 7 años de empantanamiento de las negociaciones que comenzaron en noviembre de 2001 y se había previsto que concluirían en 2004. Pero terminó en tablas4 . El Director General de la OMC Pascal Lamy no pudo ser más elocuente al anunciarle al mundo, sin rodeos, “no me andaré por las ramas. Esta reunión ha fracasado”. 

Después tuvo lugar la Conferencia Ministerial en la isla de Bali (Indonesia), en donde algo se avanzó en la Ronda de Doha el 7 de diciembre de 2013, pero seguían siendo muy tímidos los términos de la Declaración final, la cual fue acogida y adoptada por el Consejo General de la OMC el 27 de noviembre de 2014 como el “paquete de Bali”. Pero, definitivamente, la X Conferencia Ministerial de la OMC que se realizó en Nairobi (Kenia) entre el 15 y 19 de diciembre se contagió del espíritu de la COP21 que había concluido con todo éxito el 11, cuando todavía sus ecos aún retumbaba en los medios. En efecto, en esta conferencia se acabó con el tabú de los subsidios a las exportaciones agrícolas y pecuarias, que se habían convertido en inamovibles para los países industrializados. 

A través del llamado “paquete de Nairobi” se tomaron decisiones trascendentales, equiparando las regla de comercio que rigen para los bienes agrícolas a las de los industriales, para los cuales los subsidios fueron suprimidos hace 55 años (¡!). Pero la verdad sea dicha, el alto costo fiscal que conlleva el mantenimiento de los subsidios y subvenciones estatales se había convertido hace rato en un pesado fardo difícil de soportar por parte del fisco, más ahora cuando la crisis que se precipitó desde 2008 había abocado tanto a EEUU como a la Unión Europea (UE) a un déficit fiscal sin precedentes. 

Ello hacía cada vez más difícil pasar por el Congreso de EEUU y el Parlamento Europeo tales ayudas para la producción y exportación de bienes agrícolas y pecuarios. A Latinoamérica le viene muy bien en esta coyuntura, le calza como si fuera anillo al dedo, esta decisión, habida cuenta del enorme déficit que acusa su balanza de comercio exterior a consecuencia de la destorcida de los precios de los recursos minero-energéticos de los que depende y se impone la necesidad de diversificar su base productiva y sus exportaciones5 . 

Esta se constituye en una ventana de oportunidad para el sector agropecuario, tan venido a menos por cuenta de una falta de política y por cuenta de la apertura comercial atolondrada que ha dado al traste con el mismo. Además de la completa eliminación de los subsidios a las exportaciones agropecuarias por parte de los países industrializados a partir de 2016, a excepción de un listado reducido de productos agrícolas, también se acordó dar un espaldarazo a las “existencias públicas con fines de seguridad alimentaria”, mecanismo de salvaguarda este que favorece especialmente a los países en vía de desarrollo. 

Esta ha sido, como ya quedó dicho, una de las demandas históricas de los países en desarrollo. Estos por su parte tendrán plazo hasta 2018 para eliminar tales subsidios, en donde los hubiere y tendrán excepciones a su entrada en vigor hasta 2023. Al logro anterior, que ya de por sí es bastante para los países en vía de desarrollo, se vino a sumar otro, el que hace relación a los mecanismos de salvaguardia especial (MSE) que como el SAFP que cedió Colombia en las negociaciones del TLC con EEUU a cambio de nada, permite a los países en desarrollo aplicar aranceles a las importaciones de ciertos productos para compensar o contrarrestar incrementos súbitos y atípicos de las importaciones o por caídas inexplicables de los precios internacionales de los productos importados. 

Queda una asignatura pendiente, la atinente a las ayudas y subvenciones internas que aplican los países industrializados a favor de los agricultores, así como lo referente a un mayor acceso a los mercados de los países industrializados, que hoy se ve restringido por trabas y barreras no arancelarias, amén de la competencia desleal a la que no pocas veces se deben enfrentar las exportaciones del sector agrícola y pecuario tanto a los mercados de EEUU como a los de la UE. Bien dijo el nuevo Director de la OMC Roberto Azevêdo, al finalizar la reunión ministerial, “el acuerdo en temas de agricultura es histórico porque acaba con una de las mayores distorsiones del mercado” y, de paso, le da un gran impulso a la Ronda de Doha. “Hemos conseguido el mejor acuerdo posible”, enfatizó Azevêdo. 

A su turno la Presidenta de la reunión de Nairobi, la keniana Amina Mohammed, se ha alcanzado “un acuerdo muy realista, equilibrado y que ofrece a los países en vía de desarrollo la posibilidad de crecer a un mayor ritmo que hasta ahora…Desde Doha, nunca ha habido una Declaración tan comprehensiva”. Pese a ello, no puede afirmarse que la Ronda de Doha se agotó y así lo advierte la Declaración ministerial de Nairobi al señalar que aquellos asuntos que no alcanzaron a evacuarse en esta ocasión seguirán negociándose si perjuicio de la entrada en vigencia de los acuerdos alcanzados.

 Medellín, 1 de enero de 2016 www.fnd.org.co

La Jagua del Pilar, Remanso de Paz


Escrito por Hernán Baquero Bracho

Si existe un municipio en La Guajira y en la Región Caribe que goza de una paz general en todos los frentes es sin duda, La Jagua del Pilar, población enclavada en la serranía del Perijá, de una exuberante vegetación y que pareciera cuando uno lo visita como si estuviera en cualquier pueblo del eje cafetero. Definitivamente este es un pueblo que se ha convertido en un remanso de paz y que es referente de nuestro departamento, donde homicidios, accidentalidad o cualquier otro factor que genere violencia no se da desde ningún punto de vista entre los jagueros. Es normal que las discordias por la política se den y se generen comentarios de toda índole pero que no llegan a mayores.

Desde mi juventud La Jagua del Pilar ha sido un pueblo que ha gozado del aprecio de los Baquero. Por un lado en la década de los 70 mi padre Ospicio Baquero Herrera cultivaba algodón en la tierra de los Lago y allí vivía su mejor amigo: “Miro” Morón, quien a lo largo de los años se convirtió en uno de sus mejores compañeros de lucha por el liberalismo. Cuando mi padre fungió como alcalde de Villanueva, lo primero que hizo fue nombrar a su amigo del alma como corregidor del municipio de La Jagua del Pilar, cuando este hacia parte de Villanueva grande. Siempre varios de nuestros hermanos acudíamos a la casa de su esposa Paulina en plena plaza principal a estas tertulias inolvidables que se daban en su residencia y que con su familia colmaban las mejores atenciones para mi padre y sus amigos que eran los amigos de “Miro”: Canopan Cabello, “Chiche” Mazenet, “Juancho” Tite Daza Mojica, Ramiro Ramírez,  entre esa gallada de verdaderos amigos que hicieron de ella- de la amistad-un pedestal.

Hoy como premio al destino los dos hijos de esos grandes amigos, fungen como alcaldes municipales de La Jagua del Pilar y de Villanueva: José Amiro Morón Núñez y Luis Alberto Baquero Daza. Y como patentizando ese pasado glorioso hoy trabajan de manera mancomunada junto con el alcalde de Urumita, médico Giovannys Ramos y la alcaldesa de El Molino María Isabel Zabaleta para propender por un mejor bienestar de los cuatro municipios de cono sur y buscando desarrollo incluyente en lo que fue el otrora municipio de Villanueva. La felicidad de mi padre el hijo de su amigo lo visita en su residencia en Villanueva se siente en ese intercambio de opiniones de un patriarca a punto de cumplir sus primeros 92 años con una lucidez mental impresionante dándole buenos consejos al hijo de su amigo, quien hoy funge como alcalde municipal de La Jagua del Pilar. Pero además entre los dos alcaldes existe una amistad sin igual como la que tuvieron esos viejos gallardos en el pasado.

La administración que terminó el 31 de Diciembre a cargo del arquitecto Waldin Soto Duran, fue muy buena: obras importantes que desarrolló en la cabecera municipal así como en su corregimiento El Plan y en las veredas El Piñal y Sierra Montaña, lo bueno hay que aplaudirlo y darle el reconocimiento público que se merece y siendo uno de sus secretarios estrellas en esta administración quien ahora funge como alcalde de los jagueros como lo es José Amiro Morón Núñez, de seguro que las buenas obras continuaran y una en especial como es la interconexión entre EL Plan y la cabecera municipal de La Jagua donde faltan más de 4 kilómetros por placa huellas y él me lo ha manifestado que es una de las primeras obras que le dará prioridad en su administración.

También hoy La Jagua goza de mi aprecio y de mi cariño por esa empatía que mantengo con la familia Martínez Duran, en cabeza de Yadira, Iván, Consuelo,  “Cada” y de su mamá Gladys Duran, de Waldino y de todos sus familiares, así como Ezequiel Ustariz,  quienes se encuentran anidados en lo más profundo de mi corazón. Esperamos que La Jagua del Pilar continúe siendo ese remanso de paz que los caracteriza  y los hace rico en su historia personal.  

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